Cd. Juarez, Chih.- La extorsión está destruyendo empleos, sobre todo en el Estado de Chihuahua, donde en las recientes fechas fue secuestrado y asesinado un hijo de un vendedor de autopartes usadas, el cobro de piso, el asalto, las ejecuciones, el trafico de humanos y las espantosas extorsiones, son la comida diaria en Cd. Juarez, Chihuahua, porque todo Dios comete estos delitos de alto impacto ya que no son castigados con todo el rigor de la ley, en la region serrana de Chihuahua las extorsiones han vaciando comunidades, distorsionando mercados y provocando una gran migración silenciosa y forzada, expuso el empresario, Aseguró que la extorsión es un delito que mata a las Micro y pequeñas empresas, las cuales son el corazón productivo del país, en un posicionamiento público sobre la seguridad para México, el líder de la cúpula patronal dijo que, en lo que va del año, México registra 8 mil 585 víctimas de extorsión, un incremento de 5.2%. Agregó que en 43 municipios fronterizos, el delito aumentó 15.2% respecto a un año atrás.
Esto sin tomar en cuenta la cifra negra, es decir, las faltas de denuncia, resultado de la desconfianza social ante la sospecha de colusiones y represalias. Esto significa que la extorsión crece sin freno, sin consecuencias y sin una respuesta proporcional del Estado, aseveró, En una mensaje enviado a los Poderes del Ejecutivo Federal, Senado y gobiernos estatales, el líder de la Coparmex expuso que México exige un Estado que actúe.
Al gobierno federal y Estatal, le corresponde encabezar una estrategia nacional contra la extorsión con perspectiva de Estado, más allá de ciclos, partidos y grupos políticos, que erradique las redes de colusión que hacen posible la impunidad, enfatizó.
El líder de la Coparmex hizo hincapié en que la violencia cotidiana crece en el país, como lo demuestran los hechos dolorosos que registran cada día.
La extorsión estrangula economías, locales, la impunidad alimenta el enojo social y la ausencia del Estado de derecho abre espacios que jamás debieron perderse, sentenció.
Agregó que el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo y las movilizaciones que se generaron y que continúan, son un reflejo de un descontento social que cruza generaciones, profesiones y regiones.
La Coparmex enfatizó que el país está cansado de vivir con miedo y ahí las inconformidades de estudiantes, jóvenes, médicos, enfermeras, trabajadores del Poder Judicial, transportistas y agricultores.
